Y sucedió que...

Para la sociedad actual, cumplir 30 años es sinónimo de estabilidad, en donde cada persona ya debería de tener resuelto su futuro mediante una familia, una profesión y trabajo de tiempo completo con contrato indefinido.
Los 30 llevan entonces, una carga de responsabilidad y seriedad para quienes tenemos que hacernos cargo de este simbólico número de madurez.
Sin poder despegarme del tono personal al escribir, dejo a vuestra disposición mis escritos (a veces serios, a veces no tanto), en un intento empírico de saber si efectivamente los 30 me hicieron algo más, aparte de cambiar de folio.
Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto. [Babu, julio de 2011].

sábado, octubre 23, 2010

XI - Absolut De La Pera

(De todos los clichés y cursilerías posibles, la vida me eligió para que viviera y fuera parte de este, para enseñarme de una bofetada, que siempre tengo que poner la otra mejilla)

Dicen que los vinos de excelencia no son procesados según los tiempos que diga el sabio enólogo, no, el tiempo de maduración y su plenitud lo determina precisamente el vino en sí mismo. Los factores externos que van desde la vendimia hasta la copa y nuestra boca, arreglan el camino y la vereda, pero el vino desde su mas remota expresión, recorre su camino al sol, al mar, de regreso al cielo y asi infinitamente. Tan grande y apreciado, que hasta se le vinculó con milagros (de hecho, si no me carrileo convertir agua en vino fue el primer milagro de Jesus), y una bendición que al ser mal manejada en manos imperfectas, puede llamar y alojar a los mas perversos demonios en nuestras mentes.

Los metales preciosos son probados en el crisol a altas temperaturas de fundición. Lo que no es valioso se va quemando, y lo genuino se queda para la siguiente etapa de producción de alguna joya preciosa, una pieza, un anillo. Lo que de buenas a primeras nos parece una idea fuera de lugar al poder quemarse el metal, finalmente nos deja como resultado que resiste con alta ley, las condiciones a las que se le someten, y a la vez…es separado de las impurezas, de la que es conocida como “escoria”, una suerte de cáscara de metal, que brilla amorfa y no vale nada.

En algunos países, los parajes son tan similares y burladores, que solo podemos pasear seguros, si es acompañado de alguien nativo, que ya conoce todo como la palma de su mano, incluso ellos mismos deciden poner guias en la naturaleza, para no extraviarse, ayudando al caminante que pueda andar ahí y a ellos para el regreso; estos nativos son personas que no olvidan su paso, que miran atrás y adelante a la vez, que pisan pie firme en la tierra y que como leopardos, saben que sus manchas, son las que mas de alguna vez le salvan la vida.

Casi 31 años de vida, y desde los 5 que conozco los bordes de lo que es el amor. Y me enamoré de él, de lo que se siente cuando lo sientes…

Año tras año, paso a paso descubrí sus relieves, lo áspero que me podía parecer en algunos lados, pero al pasar de regreso, ya era suave. Las lagartijas me recordaron muchas veces esa sensación, suave en una dirección, y sin poder deslizar bien en contrario.

Y en mi pecho crecía la semilla que se me había puesto entre libros, películas y mis latidos. El olor de mi madre me daba una idea de esa paz, pero también desde mi infancia entendía que ahí, en el regazo materno no estaba lo que quería depositar, todo estaba dentro mio, y tenia que encontrar a alguien que lo pudiese germinar.

Un intento tras otro, y cada vez que pasaba, más me pesaba tomarlo de regreso cuando me lo devolvían, un poco seco y sangrante, lo tomaba y regeneraba. Obvio, cada intento me iba haciendo mas reticente, hasta que finalmente decidi no entregarlo mas, y tener un reemplazo de este en caso de que alguien me prometiese poder llevarlo. Obvio, no le creería. Ya sentía una maldición dentro de mi el poder sentir tan especial y tan profundo si no tenia con quien fundirlo. Aun peor que lo que se lleva dentro rara vez se quiere quedar ahí, impele al exterior, el cuerpo le entorpece.

Resignada, caminé por los caminos odiados. Tomé la actitud más autoflagelante para poder reemplazar este actor por su doble. Quería poner una bala real en la pistola de salva y matarlo definitivamente, matar al que me mata. Hasta que encontré el camino largo de quitarle el oxigeno poco a poco…asfixiado, ciego, y cada vez mas torpe me daba golpes contra mi calendario, me maldecía y desfallecía. Yo sin compasión, sino mas bien verduga miraba tras mi capucha, y nadie se dio cuenta cuando cerraba los ojos para no ver.

Pero hasta los verdugos bajan la guardia en algún segundo, y precisamente en ese momento hay elementos que no duermen. Un Aire Taurino me tiró del pelo, lejos donde debía posicionarme, reconoció la valentía que estaba matando y me hizo rescatarla. No, no es mi héroe ni mi caballero en corcel blanco lavado con blanqueador y suavizante, no, esas imágenes no se hicieron para mi, que monto potros salvajes y que tengo la cara con barro, simple y llanamente tenía que sacudir mis rodillas y ponerme de pie, no había por que de tanto castigo, no había por que tener tanto resentimiento, tan solo fue mi poca paciencia, no podía manejar los tiempos, tan solo era una prueba de mi genuinidad, tan solo era marcar el camino para no volver a caer en lo mismo ni tropezar en los pozos de arena movediza, tan solo, todo me estaba indicando el camino a la vida…

Hace dos meses he experimentado nuevamente lo que me pasó al salir del vientre de mi madre y que deje olvidado en el diario de vida que rompí de picota. Hace dos meses, he vuelto a vivir. Pero es como si fuera todo la primera vez, me sorprendo, me impresiono y me fascino. Mis ojos vuelven a ser brillantes y ya no tengo esa capucha. Me encuentro de frente al sol, paso firmae nada a contraluz…te miro a la cara, miro tus ojos lindos que tanto se dirigen hacia los mios, inmersos, oscuros, te reconozco…te reconozco tanto…y dejo esto en tus manos. Esto que se llama “Mi Amor”.

Te Amo, Mariamcita.

Te Amo, Cabrito chico alzao!

Te Amo, mi Alfa…poderoso y sincero.

Te amo completa, te amo siendo yo completa.

Je T’aimo!



viernes, octubre 22, 2010

X - Lo podemos lograr

Y aqui es cuando nos juntamos todos en una misma causa, tan propio del espíritu de sobrevivencia de nosotros, los chilenos, y decimos:

ESTAMOS NERVIOSOOOOOS!!!!

Eso es todo lo que tengo que decir al respecto.

miércoles, octubre 13, 2010

IX - Absolut Animus


Entre los que somos considerados "C3" (gente común), dentro de los estatus sociales de mierda, está un poco de moda ser un estresado, enojón y maltratador, como reacción ante los atropellos y vejaciones que se producen por no estar dentro del grupo social que te considera un pez gordo.
Hablando de peces gordos, esto llega a ser casi literal cuando de intentar llegar a tiempo a tus obligaciones se trata, que para llegar a la hora sano y salvo, lo mejor es pagar un poco de más, e irse en un auto colectivo o algo por el estilo (¿eso es medio verso o no?), compartir el espacio justo, y aprovechar bien el tiempo. Pero... ayayai cuando no se puede pagar eso, hay que afrontar el común denominador, y aceptar cabeza gacha:

1.- Esperar que el profesional chofer de micro se le ocurra pasar a tiempo
2.- Por el punto 1 salir entre 26 a 36 minutos adelantado
3.- Recibir y dar empujones a desconocidos
4.- Hacer fila...fila...y fila.

ENTONCES ES AQUIIIIII...cuando los peces gordos, son literalmente más aventajados, por que recibir un empujoncito de ellos, es terrible...y son tan enojones...igual que esas cagás chicas, con el ceño fruncido, que te gritan "avaaaancen"...oh...que onda...y te empiezas a contagiar, y el ceño también se te frunce, y la gente se transforma poco a poco en bolsas de boxeo potenciales. No...mi colon delicado lo cuido y trato de que no me afecte, entonces prefiero tomar esa actitud tan positiva de modelo cheerleader que a veces gracias me sale, y cuando estoy como en la 6º fila para intentar quedar frente a la puerta del vagón, agradezco, finalmente la "amabilidad" de las otras 6 filas que estan tras de mí, y que en un push similar al de los guerreros romanos de antaño, me dejan estampada en la muralla humana que forman los ya ocupantes.

Al fin y al cabo, los chilenos somos enfermos de responsables, y 08:45 ya estoy fuera del metro, caminando mis ultimas cuadras al trabajo.

Adelante estudios.


En el tintero: y agradezcan que no soy talibán.