Y sucedió que...

Para la sociedad actual, cumplir 30 años es sinónimo de estabilidad, en donde cada persona ya debería de tener resuelto su futuro mediante una familia, una profesión y trabajo de tiempo completo con contrato indefinido.
Los 30 llevan entonces, una carga de responsabilidad y seriedad para quienes tenemos que hacernos cargo de este simbólico número de madurez.
Sin poder despegarme del tono personal al escribir, dejo a vuestra disposición mis escritos (a veces serios, a veces no tanto), en un intento empírico de saber si efectivamente los 30 me hicieron algo más, aparte de cambiar de folio.
Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto. [Babu, julio de 2011].

jueves, noviembre 24, 2011

XXII - Absolut Phone

Mi hermosa suegra tiene hace un par de meses un portable Black Berry, con él se mantiene en contacto con el mundo llamando y mandando textos. "Ok" es su infaltable fin escrito.
La semana pasada estaba conmigo en la casa, y ya era hora de cerrar las ventanas, en ese momento tan trivial se aparece con sus ocho feos ojos una araña de vientre abultado, suspendida en su nueva súper tela en la esquina y esa actitud del carajo que tanto mal me hace sentir.
Pues bien, en ese momento ELLA, mi suegra, me enseñó su nueva y más útil aplicación de Black Berry; "APLASTA ARAÑAS". Siento que la pobre araña nunca pensó que le iba a pasar eso cuando dijo "me pegai un telefonazo". No contaban con el lenguaje concreto de la madre de mi novia.