Y sucedió que...

Para la sociedad actual, cumplir 30 años es sinónimo de estabilidad, en donde cada persona ya debería de tener resuelto su futuro mediante una familia, una profesión y trabajo de tiempo completo con contrato indefinido.
Los 30 llevan entonces, una carga de responsabilidad y seriedad para quienes tenemos que hacernos cargo de este simbólico número de madurez.
Sin poder despegarme del tono personal al escribir, dejo a vuestra disposición mis escritos (a veces serios, a veces no tanto), en un intento empírico de saber si efectivamente los 30 me hicieron algo más, aparte de cambiar de folio.
Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto. [Babu, julio de 2011].

viernes, enero 11, 2013

XXX - Absolut esencial


El tiempo me hace floja, la distancia complica mi ya dificil comunicacion. Nada bueno.

Mi negativa a pasar sin dejar huella -algo que para mi es intrinsicamente humano-, me hace cumplir con gusto los rituales que nos hacen llamar "sociedad", "clan", "amigos". Eso es algo positivo.

De estos ultimos (amigos), tengo pocos, pero puedo decir que son buenos y de todo tipo. Hoy, que no estoy ni presente, ni protegiendo, ni insistiendo, se da paso a una fragil etapa del comentario tan ebriamente usado: somos, o no somos amigos. Hago lo que puedo, desde mi humilde 50% que les ofrezco, para que siga perdurando, como hasta ahora.

Asi es que escribo esta carta abierta de "comienzo de año", describiendo virtudes y detalles, que demas esta decir que extraño, y aunque no mencionare ningun nombre, se que cada uno se reconocera, y quizas le arranque alguna sonrisa.

Empecemos por las largas caminatas por el centro de la capital, muchas de ellas sin horarios, ni destino fijo, la idea de caminar, es relajarse y conversar sin presion, conocer rincones hermosos en la capital, mundos paralelos en los barrios populares, donde muchos no entran por miedo, y otros no salen por el mismo motivo, la jungla de cemento con animales de piernas redondas acauchadas, rugiendo al lado del noble rio de caca que atraviesa mi Santiago querido. Hasta praderas de sauces nos acogian tardes enteras, para comer papas fritas o fumar unos cuantos cigarros, cerrabamos los ojos y escapabamos de los bocinazos.

Con otras personas puedo compartir "gustos pequeño-burgueses", de opera al aire libre y café gourmet en medio de libros y swing de los 60's, sin encasillarse, eso podia variar de Carl Orff a Marco Antonio Solis, todo dependia del escenario, si era clasico me ponia sombrero de copa, otras era una frutera mientras tomaba un mojito cubano.

Y que decir de la pobreza compartida, que hace inmensamente rica la amistad. Con 100 + 100 ya podiamos comprarnos dos panes y un par de huevos o tomates para matar el hambre, o juntabamos las boletas de los envases retenidos y con fanta y hielo haciamos el salud naranja de las tardes de verano. He aprendido que no solo de pan vive el hombre, sino tambien de Doritos y leche condensada, o de una pera de agua que tenia reservada para el postre, y que cague pistola, me la comieron antes de poder sentir el olor. Eso, solo lo hace un verdadero amigo, te caga, pero en la buena onda, jajajaja.

Hubo un momento en la vida en que pense que debido a mi estado fisico no iba a poder correr nunca mas, sin embargo y gracias al futbol dominguero (pichangas femeninas del San Borja), pude tener un entrenamiento que me sirvio para correr desde Santo Domingo a la Alameda sin parar, y asi, sin parar tambien avanzo una historia sin igual, de sueños y realidades, y hasta el momento no ha existido quien nos ha parado, aunque la astucia venenosa casi lo logra una vez. Hay verdes, pequeños y magicos, pero "no hay nadie como tuuuu". Calle 13 OST.

Hay personas que le gusta ver Santiago desde las alturas de alguna azotea, cuando digo ver Santiago, quiero decir "ver las luces de Santiago de noche", de dia la verdad es que el encanto se esfuma un poco, y todo se vuelve en tonalidades gris-cafe y gruas por todos lados que demuelen lo viejo y remontan edificios cada vez mas altos y de habitaciones cada vez mas reducidas. En fin, este Santiago nocturno, de ojitos brillantes y engañadores, se ve mejor si estas en el balcon del depa tu amiga, y te pegas unas risas o llantos, y la regla general de estar alli, es tener algo en tus manos, un cigarrillo, un celular o algo de beber. Estar en el balcon, con una Corona o un Mistral Ice, los pies descalzos y el sol cayendo, es la señal de tu descanso, de la llegada al hogar, de paz. Si, dije hogar, porque aunque no haya sido mi depa, nunca me senti ajena...

Finalmente la compañia de tantos dias fue compartida con personas en las que confié plenamente, aun cuando no podia estar con ellas presente, porque o vivian lejos, o no se podia, a veces confié mas que en otras personas que estaban ahi frente a frente. Era mas que la impersonalidad de estar al otro lado de la pantalla, yo sabia que estaban ahi para hacernos compañia en momentos de ocio, o de trabajo o de estudio. Fue asi como aprendi a reirme casi mentalmente, ya que mas de alguna vez una de mis -especiales y silenciosas- carcajadas atrajo mas de lo debido la atencion de mis jefes. Y si, tambien llore.


Asi voy, dia a dia, sin sentirme sola, con estos paisajes en mis recuerdos, con risas, abrazos, sorpresas y cariño infinito...ahora solo resta desearles buena suerte a todos, que sientan un abrazo desde lejos y que confien en el cliché de que "no existe distancia entre dos corazones, mas que la falta de amor". 

Feliz 2013 cabros!...ojala vean desde aqui los fuegos artificiales que estoy tirando, Valparaiso chico!! jajajaja


PS/ No se ve bien si no es con el corazon, lo esencial es invisible a los ojos.


(Momento cursi!)