Y sucedió que...

Para la sociedad actual, cumplir 30 años es sinónimo de estabilidad, en donde cada persona ya debería de tener resuelto su futuro mediante una familia, una profesión y trabajo de tiempo completo con contrato indefinido.
Los 30 llevan entonces, una carga de responsabilidad y seriedad para quienes tenemos que hacernos cargo de este simbólico número de madurez.
Sin poder despegarme del tono personal al escribir, dejo a vuestra disposición mis escritos (a veces serios, a veces no tanto), en un intento empírico de saber si efectivamente los 30 me hicieron algo más, aparte de cambiar de folio.
Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto. [Babu, julio de 2011].

miércoles, febrero 17, 2010

I - Absolut Fire.

Libérate.
Como transeúnte común y bien camuflada, habito y camino las calles de Santiago de Chile, generalmente, despues de las 19:00, debido a que es mi horario de salida del trabajo. Observo, los observo.
Y la ví, siendo maltratada por tí.
La vi ser tironeada del brazo, tal como seguramente lo haces cada vez que algo te da indicio de que presta atención a algo más que a tí.
Lo haces como lo hacía tu padre, con la mujer a la que ya no quieres decirle madre.
Por que ésa, la que está contigo en el paradero de micro, a la que miré por segundos a los ojos y evitó mi mirada compasiva con rabiosa resignación, se comporta igual que la que te llevaba el desayuno a la cama, e interrumpía tus sueños eróticos, invadiendo tu territorio bien marcado, con posters de la Bomba 4, Playboy, el Quirquincho, cosas de machos, como tú, que saben de respeto.
¿Qué sabe ella, ellas lo que es respeto?...a ellas hay que enseñarles, como se le enseña a una perra, por que al igual que éstas, las mujeres, como dijo tu maestro padre, el choro del barrio y basto conocedor de lo que es la vida y los favores que entrega una hembra, ellas no se enamoran, solo entran en celo. El amor es de los cuentos de afeminados, los maricas, como el poco hombre de tu "mejor" amigo, de quien no supiste más, desde que conociste a los otros choros, leales, que reconocen la amistad verdadera cuando eres capaz de ir a la carcel para visitarlos, conseguirte las coimas, sacarlos y acompañarlos en el cobro de honor.
Sigue golpeando, tironeando y escupiéndola. Ella tiene la culpa, por hablarle con la mirada a un extraño, y disimular muy bien y callada, si no no te pediría tanto perdón, si no aprendería después de sacarle los mechones de pelo cuando quiere escaparse y seguir en sus cosas raras, es tu mujer, y debe ser la que te obedece en todo, si no haces que te respete una simple mujer, como te va a respetar el resto, ánda, sigue con la música fuerte para disimular, cierra la puerta de un golpe, huele su miedo, busca su mirada de cordero, tómala despacio por el cuello, desgarra sus ropas nuevas de prostituta barata, presiona los dedos en donde están las viejas marcas, escucha como se queja, la muy perra.
¿Cansado?
Ella no aprende, no aprendió tu madre, quien tras perder los ultimos 3 dientes y decir en el hospital que la escalera estaba muy alta y se vino abajo, se fue seguramente con algun huevón de ahí mismo, por que ella no pierde su tiempo, de seguro algun día la veran, campante y del brazo de algun imbécil, entonces ella tendrá que saber que si quiere separarse de su hombre, de su amo y señor, debe ser como se dice en las leyes del sagrado matrimonio; y bien pueden darle en el gusto de que la muerte los separe. Y quizás al otro lado, se vean bien juntitos los dos, entonces le ahorras el tiempo de la muerte por vejez, y lo mandas derechito donde ella, pa' que no esten solitos, el par de culiaos.
Ella no aprende, ellas son distintas a tí, tu estás a otro nivel, tu entiendes las cosas, las cosas importantes.
Tú si que sabes.
Pero estas cansado de que no entiendan.
Yo también lo estoy.
Mejor déjala tu, y se libre.