Y sucedió que...

Para la sociedad actual, cumplir 30 años es sinónimo de estabilidad, en donde cada persona ya debería de tener resuelto su futuro mediante una familia, una profesión y trabajo de tiempo completo con contrato indefinido.
Los 30 llevan entonces, una carga de responsabilidad y seriedad para quienes tenemos que hacernos cargo de este simbólico número de madurez.
Sin poder despegarme del tono personal al escribir, dejo a vuestra disposición mis escritos (a veces serios, a veces no tanto), en un intento empírico de saber si efectivamente los 30 me hicieron algo más, aparte de cambiar de folio.
Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto. [Babu, julio de 2011].

jueves, septiembre 27, 2012

XXVIII - Absolut 404

Anoche, mientras veía "Criminal Minds",  mi programa favorito en cuanto a casos policiales (que es a la vez; uno de mis únicos gustos televisivos), concluían acerca de un comportamiento de uno de los personajes. Como de costumbre, yo no dejaba de opinar en voz alta, en parte porque es mi modo de ver TV y también por la narcisa satisfacción de haberse dado cuenta antes de los polis de quien era el chico malo, y porque.

   Estaba en ese habitual comportamiento cuando mi cerebro ordenó todas las piezas y me susurró el veredicto: "¡Es un círculo vicioso!". Encantada y apurada le dije en voz alta a mi novia: "¡Es un CIRCO VILUCIOSO!!!".

    Mientras tanto, en mi mente:



(Ahora entiendo porque mi brillante carrera de profiler no tuvo futuro :-(...)


En el tintero: Y por si no fuera poco y como muestra de mi falso narcisismo y mi buen sentido del humor; le dije a mi amor "hay que ANOTARTO", queriendo decir "anotarlo". Sí, mi boca estaba en disputa total en contra mi cerebro.

miércoles, septiembre 19, 2012

XXVII - Ausente presencia

A todos los que entenderán esto:
 
 No sé si esta será una de las cosas típicas que le pasa a alguien que está lejos de su amado país, pero antes de empezar con el "tollo",  quisiera desearles a todos unas felices fiestas patrias y que ojalá hayan disfrutado (y sigan disfrutando) el "espiritu dieciochero", que así como es contagioso en la navidad y todos andan pensando cosas lindas y jingles bells varias, a mi me atrapa por el momento una nostalgia de la chilena a lo lejos que soy, pero afortunadamente es una nostalgia tibia, que no me descoloca ni entristece, pero si me hace experimentar cosas de las que antes ni idea, y esto es lo que quiero compartir.

 Ayer no desperté muy conciente de que era 18 de septiembre y que es uno de mis días más importantes siempre. Estaba ida y desconectada, con mi amor quedamos en hacer empanadas para compartir con la familia y amigos que quisieran venir, así es que fuimos de compras, sin embargo aun no me lograba enchufar, sabia lo que habia que comprar y en cuanta cantidad, sabía cuanto tiempo me demoraría y cuanto comeríamos, etcétera, paradójicamente mientras ibamos a hacer las compras, yo solo ponía reggaeton a fondo en el auto. Cosas que pasan.

 Después llegamos a casa y habia que ponerse en onda, así es ahí nos encontramos pelando cebollas llanteadas, dientes de ajo, preparando la carne y todo lo demás, hasta que mi "Ojitos Bellos" me dice que quería escuchar cueca. Le dije que en el compu tengo a Violeta, Victor, Quilapayún, Inti, Los Jaivas y sería todo. "No poh, cueca, de esas de las fondas", así es que tomé mi teléfono y busqué alguna lista de cuecas en Youtube. Y eso fue MAGIA. Al escuchar las cuecas y otras canciones made in Chile, mi corazón se apretó, y me reconocí en el compás de la música, reconocí que mi cuerpo lleva ese compás al hacer un paso de cueca sin darme cuenta, bailando con el aire, con la sombra de la  melodía que estaba escuchando, y me dije "Waaaa, que increíble es sentirse parte de un territorio y cultura", claro, como cuando se es chilensis y nuestra cultura es un poco "incultura", como que nos da plancha ser chilenos, se aprecia y reconoce -más- al estar lejos, a mi siempre me han gustado y he valorado caleta mis raices, pero lo que me pasó ayer fue inexplicable: supe de donde soy, pero no racionalmente, no pensantemente, solo sensaciones. Supe también que así como yo soy de Chile, Chile es mío.

 Luego junto a mi amor terminamos de hacer las empanadas, compartimos con nuestro grupo interracial en el que se pueden encontrar chilenos, franceses, alemanes, vietnamitas, laosenses, etc., luego bailamos y enseñamos entre risas y orgullo el floclor nacional, en el ambiente tricolor que teníamos adornado a conciencia. Un pedacito de Chile, para colonizar Europa (jajajajaja, la vuelta de la moneda, cabros!).

 Y hoy, ya es 19, por allá en mi angosto amor muchos deben estar reviviendo, otros aburridos frente a la TV viendo el desfile, comentando, preparándose para mañana, quizás. Yo desde el otro lado de la pantalla les mando un abrazo y el infaltable "¡Viva Chile, mierda!".


PS/ Y estos dos oscuros luceros perfecto distinguen en las multitudes a la mujer que amo.