Y sucedió que...

Para la sociedad actual, cumplir 30 años es sinónimo de estabilidad, en donde cada persona ya debería de tener resuelto su futuro mediante una familia, una profesión y trabajo de tiempo completo con contrato indefinido.
Los 30 llevan entonces, una carga de responsabilidad y seriedad para quienes tenemos que hacernos cargo de este simbólico número de madurez.
Sin poder despegarme del tono personal al escribir, dejo a vuestra disposición mis escritos (a veces serios, a veces no tanto), en un intento empírico de saber si efectivamente los 30 me hicieron algo más, aparte de cambiar de folio.
Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto. [Babu, julio de 2011].

viernes, agosto 20, 2010

VIII.- Absolut Kiss


¿Y que es un beso?

El ósculo (como también se le conoce) tiene miles de años de existencia. Según algunas mujeres de sabiduría popular, éste tiene un origen machista, ya que en la antigüedad, los hombres besaban a sus esposas en búsqueda de algún olor que delatara sus presuntas andanzas bohemias.

En la naturaleza, distintas especies también tienen sus motivaciones, desde la reproducción explícita e implícita, como en el caso de algunos peces y batracios, hasta un saludo tierno de alguien del mismo clan, como en el caso del choque suave de los felinos al ver a alguno de su linaje.

Nuestra anatomía humana dota al sector de los labios de una particular, perfecta y detallada estructura distinta del completo organo de la piel (el más grande órgano y que cubre todo nuestro cuerpo). El color distinto que se percibe se debe a que en ese sector claramente delimitado, la piel es más delgada, y bajo esa piel, se alojan terminaciones nerviosas sensibles y músculos que hacen posible todo tipo de movimientos de contracción y dilatación, que cumplen diferentes funciones vocales, acústicas y también los movimientos que nos permiten beber y comer.

Las mujeres que recién han tenido a su bebé, forman un lazo particular al besar en los pequeños labios a su hijo. Al hacer esto, se genera algo que los científicos han estudiado a fondo: La madre entrega pequeñas cantidades de microorganismos, y el organismo del bebé reacciona creando anticuerpos para estos mismos, nada particular hasta ahí, ¿cierto?, pues bien...la magia existe en el momento en el que aparte de crear microorganismos, transmite una feromona que provoca cierta "adicción" en el sistema de la madre, teniendo como resultado, que ella nunca deja de besarlo en la etapa de lactancia.

Y en la historia cristiana, un beso fue el modo de traición escogido por Judas Iscariote (el apostol infiel), para identificar a JesuCristo y posteriormente este, fuese condenado por sedición. A su vez, el beso del Príncipe Encantado, fue el que despertó del sueño eterno a la Bella Durmiente.

Todo esto hace del gesto "beso" uno de los más particulares de entre todos los gestos que tenemos en la gama de comunicación no verbal. Anatómicamente podríamos decir que estamos maravillosamente dotados para ello, con el ejemplo de los gatos deducimos que se trata de un reconocimiento de pares, en el caso de los antiguos machistas nos da un indicio de posesión y finalmente, siendo realistas un beso puede estar cargado de malas intensiones.

En lo particular:
-Un beso puede ser liviano como una pluma, que se deja llevar por el viento y pierde su rumbo al no tener idea y cae donde primero se le antoje. Estos son besos caprichosos y egoístas, besos insenzatos.
-Un beso puede ser señal de un comienzo de una historia y a la vez el fin de otra un beso es por ende, un punto.
-Un beso, conecta el cuerpo entero, bota la puerta que encierra el alma y la deja fluir, llevando a otros pasos del baile. Un beso es un camino.
-Un beso delata la ansiedad, el desasosiego, los olores, la temperatura. Un beso es una señal.
-Y en su versión más profunda y concreta, un beso es el cierre de un pacto, un sello, un pétalo en la flor de tus labios